❌ Cruzar las piernas al sentarte: un gesto automático que pasa factura a tu cuerpo Lo hacemos sin pensar. Te sientas, apoyas la espalda… y una pierna se cruza sobre la otra. Parece inofensivo. Incluso cómodo. Pero desde la mirada osteopática, es una de las posturas más desequilibrantes que repetimos a diario . El cuerpo se adapta, sí… pero a costa de tensión, compresión y desajustes silenciosos . 🩸 Circulación comprometida: cuando la sangre no fluye libre Al cruzar las piernas, especialmente a la altura de las rodillas, se comprimen vasos sanguíneos profundos. Esto dificulta el retorno venoso , obliga al corazón a trabajar más y favorece sensación de pesadez, hormigueo o hinchazón en las piernas. En personas con problemas circulatorios, varices o hipertensión, este hábito repetido no es nada inocente . ⚡ Nervios bajo presión: el origen del hormigueo En la parte externa de la rodilla pasa el nervio peroneo. Cruzar las piernas lo deja atrapado...